Empieza por conocer tu punto de partida
Antes de cambiar hábitos, guarda algunos recibos y anota los kWh, los días facturados y la época del año. Haz una lista de aparatos que funcionan muchas horas, que producen calor o frío, o que están conectados permanentemente. Incluye cuántos focos hay y cuáles se usan más tiempo. Así podrás elegir acciones que correspondan a tu casa en vez de seguir una lista genérica.
Cambia una o dos cosas a la vez y compara periodos de duración y clima parecidos. El total del recibo también depende de tarifa, días facturados, temperatura y ocupación; una sola factura no demuestra que una medida haya funcionado ni cuánto ahorró.
Fuente: CONUEE: cómo ahorrar energía en casa, LED, refrigeración, climatización y aparatos antiguos ↗Cambia primero los focos incandescentes de uso frecuente
Un foco LED puede entregar una luz similar con menos watts. Compara lúmenes y tono de luz en el empaque; no basta con elegir el wattaje más bajo si el cuarto queda mal iluminado. Revisa que el foco sea compatible con la luminaria y, si necesitas atenuación, que indique que es regulable.
Ejemplo ilustrativo: sustituir un foco incandescente de 60 W por un LED de 9 W, ambos usados cinco horas al día, reduce el consumo calculado de 9 a 1.35 kWh al mes. La diferencia sería 7.65 kWh mensuales por foco bajo ese horario. Empieza por los focos que más tiempo permanecen encendidos; uno que se usa unos minutos al día tendrá un efecto menor.
Revisa los electrodomésticos viejos con datos, no solo por su edad
Anota marca, modelo, antigüedad aproximada y consumo de la etiqueta del refrigerador, aire acondicionado, lavadora o secadora. Compara fichas de modelos equivalentes y considera cuánto tiempo opera cada equipo. La CONUEE recomienda priorizar equipos antiguos, sobre todo de más de diez años, al evaluar sustituciones; aun así, la decisión de compra conviene basarla en consumo comprobable, frecuencia de uso, costo total y condición del aparato.
Un refrigerador que trabaja todo el año merece atención distinta de una licuadora que se enciende unos minutos. Revisa que las puertas sellen, que tenga ventilación y que los ajustes sigan el manual. En clima cálido, el aire acondicionado puede pesar mucho: mantenimiento, filtros limpios, puertas cerradas y un ajuste razonable ayudan a evitar trabajo innecesario. No abras tableros ni hagas reparaciones eléctricas si no tienes capacitación.
Fuente: CONUEE: cómo ahorrar energía en casa, LED, refrigeración, climatización y aparatos antiguos ↗Aprovecha mejor lavadora, televisión y equipos conectados
Usa la lavadora con una carga adecuada y el programa que corresponda a la ropa y al manual. Evita ciclos vacíos y compara el consumo por ciclo en la etiqueta cuando esté disponible. El agua caliente, si tu equipo la calienta eléctricamente, puede cambiar mucho el consumo; no todas las lavadoras calientan agua por sí solas.
Apaga pantallas y consolas cuando nadie las use. Algunos aparatos consumen en espera; una regleta con interruptor puede servir para equipos que no requieren mantenerse conectados, pero no desconectes el router si lo necesitas para alarmas, llamadas, trabajo u otros servicios. Si tienes dudas, mide con un medidor de enchufe apto para el aparato.
Fuente: CONUEE: catálogo de consumo de equipos y aparatos ↗Reduce el calor que entra antes de gastar en enfriarlo
Aprovecha la sombra, cierra persianas cuando el sol entra directamente y sella filtraciones de aire que puedas corregir de forma segura. Limpia los filtros del aire acondicionado según su manual y apaga el equipo en espacios desocupados. Si vas a hacer una mejora mayor, compara el costo de sombra o aislamiento con el uso real de climatización en tu vivienda.
La recomendación de temperatura depende del confort y del equipo; la CONUEE propone un intervalo de 24 a 26 °C para aire acondicionado. No hace falta perseguir un número si la vivienda no está cómoda: combina ventilación segura, sombra, mantenimiento y control por zonas.
Fuente: CONUEE: cómo ahorrar energía en casa, LED, refrigeración, climatización y aparatos antiguos ↗Haz un plan corto para la próxima semana
Día 1: fotografía etiquetas y apunta modelos. Día 2: cambia primero los focos más usados por LED adecuados. Durante una semana: registra horarios de televisión, climatización y lavadora; revisa filtros y sellos conforme a los manuales. Después decide si necesitas medir un aparato concreto o pedir una revisión profesional.
Prioriza acciones de bajo costo y fáciles de verificar antes de reemplazar equipos que todavía funcionan. Para cada compra, compara consumo, garantía, precio y servicio técnico. El ahorro real depende de cuánto usabas el aparato anterior y de cómo usarás el nuevo; un distintivo o tecnología eficiente ayuda a comparar, pero no garantiza por sí solo que la factura baje una cantidad fija.
Fuente: CONUEE: guía para el ahorro de energía en el hogar ↗Fuentes y alcance
Los ejemplos numéricos son hipotéticos. Las tarifas y condiciones pueden cambiar y dependen del servicio; verifica tu recibo y las fuentes vigentes antes de tomar una decisión.



