Empieza por cuatro datos
Localiza el periodo facturado, el consumo en kWh, el código de tarifa y el total a pagar. La fecha límite de pago cumple otra función: indica cuándo debes pagar, no cuándo consumiste la energía. Los formatos de recibo varían entre servicios.
Compara los datos de la lectura automática con el documento. Una foto cortada puede ocultar el periodo o confundir la lectura acumulada del medidor con el consumo de este recibo.
Fuente: Profeco: periodo facturado y conceptos del recibo ↗Compara días, además de kWh
Un ejemplo hipotético: 300 kWh en 30 días equivalen a 10 kWh diarios. Otro recibo de 540 kWh en 60 días equivale a 9 kWh diarios. El segundo tiene más consumo total, pero un promedio diario menor.
Dividir kWh entre días ayuda a comparar periodos de distinta duración. Para entender cambios estacionales, compara también con el mismo periodo del año anterior. Una sola factura no describe todo un año.
Separa consumo de importe
Revisa el desglose del pago: energía, impuestos y otros conceptos que efectivamente aparezcan. La tabla de costos del mercado eléctrico no debe confundirse con el desglose de lo que se te factura. Tampoco debes volver a restar un apoyo gubernamental al total ya calculado.
Como primer indicador puedes dividir el total entre los kWh. Llámalo costo promedio total: puede incluir cargos que no dependen de la energía. No es automáticamente el precio de cada kWh adicional ni el ahorro por generar un kWh solar.
Fuente: Profeco: periodo facturado y conceptos del recibo ↗Fuentes y alcance
Los ejemplos numéricos son hipotéticos. No se publican precios de energía ni incentivos como si fueran vigentes para todos los servicios. Verifica el recibo, la tarifa y las condiciones de tu caso.